Modus Operandi: Automático
Preocupaciones: Neutralizar
Intereses: Desvariar
Conclusión: Inercia
Demencia ríe al ver a Espectro desesperado. Pero Demencia sigue reprimida.
Hemos alterado el orden, hemos roto las normas. Eso está mal. Nos hemos confundido. Hasta yo, Demencia, estoy andando por pantanos difíciles. Y yo, Espectro, estoy a este lado creyendo que por fin lo logro, que te tengo lo suficientemente reprimida, pero que va, vos sos un monstruo, sos mi monstruo favorito, el monstruo que amo, el monstruo que me ama. Tú y yo somos un desastre repetido, nos gusta lastimarnos, lastimar este cuerpo que nos contiene. Demencia está confundida, sí, lo admito, porqué no, veo oportunidades de vencerte y me excito al convocar la idea de tu agonía concluida en el absoluto aniquilamiento, el único lío, es que vos y yo no podemos el uno sin el otro, somos la pareja rara perfecta, somos una típica historia de amor de las poco usuales, de las que a la gente le gusta conocer pero nunca vivir. Yo Espectro, Yo Hombre. Yo Demencia, Yo Mujer. Yo caminando por todas partes y por calles que ya el olvido ha consagrado, que el recuerdo ha recuperado. Tengo miedo, luchamos entre nosotros y sólo queda este rezago bastardo de caos, las lecturas de la universidad, el orden alterado, la destrucción de la rutina, un fracaso que ni siquiera importa, un pedazo de memoria que ya no es nociva. Cigarrillo tras cigarrillo. No hay paz. Todo está quieto y moviéndose a la vez. Hay ojos allá afuera, ojos que no entienden que un ojo es mío, de Espectro, y otro es de ella, de Demencia. Yo Demencia quiero sangre, y la consigo cuando se me antoja, no tengo vergüenza alguna, me encanta hacer daño, no me importa si es a nosotros o a otros, me fascina el terror, la desesperación, el caos, la gente gritando, llorando, más allá de su propio límite. Yo Espectro soy vergüenza y control, soy mesura, soy cautela, soy prudencia, soy cordura, soy fuerte pero flaqueo, no soy absoluto, soy uno de dos soy víctima y victimario, soy mío pero también soy de ella. Represión, esa es la palabra que nos une, contención, posesión, destrucción, amor, todas son lo mismo finalmente, la historia desgraciada de cada uno de nuestros días, de cada una de nuestras noches. Demonio y Dios. A veces nos creemos demasiado y llegamos a ser demasiado insolentes, demasiado ingenuos. Eso qué importa. Como equipo logramos cosas aunque el instante sea breve y termine siempre por haber un vencedor. Sólo que estos días están realmente raros, porque hasta el mismo Espectro ha fornicado tanto con Demencia que han llegado a fusionarse en un ser progresivamente pernicioso: Demencia Espectral.