Un desatar impreciso, una pretención irrevocable, una irreverencia de media noche
Perfil hipotético destinado al ipso facto reflejo de un inimitable desatar de razones inconexas que pueden conllevar a las similitudes absurdas de una de esas situaciones a las que la gente después de los años le gusta decir “te lo dije”; y la irreverencia incongruente de ciertas imprecisiones resulta siempre en un exquisito y en cierta forma recatado “carpediem”, lo que siempre, llevará a que concluir, nunca es realmente terminar, y continuar, nunca es cabalmente proseguir.